13 de febrero de 2011

Godoy Cruz le dio un cachetazo a Boca en el debut

Godoy Cruz rompió con todas las apuestas y se anotó una goleada histórica por 4-1 en la Bombonera en la presentación oficial del Boca de Julio César Falcioni. Rubén Ramírez metió un doblete, Adrián Torres inició la goleada y Carlos Sánchez le puso el moño a la segunda victoria consecutiva del Tomba en ese estadio, donde Walter Erviti debutó con gol, pero no pudo torcer el destino de una noche negra.

                                        "Tito" Ramirez festeja uno de sus goles

Por Ian Sosa
Ian.bastardososa@hotmail.com

El gesto de Julio César Falcioni, más adusto que nunca, mientras algunos plateistas abandonaban el estadio antes del pitazo final con una mezcla de sorpresa y decepción, refleja a la perfección el golpe que se pegó Boca en su estreno oficial.

Un atentado a la ilusión fue el que el Godoy Cruz de Jorge Da Silva cometió contra todos los hinchas xeneizes, que volvían a soñar en grande gracias a los refuerzos de jerarquía que habían arribado para poner a Boca nuevamente en lo más alto. Es cierto, el campeonato recién empieza y la revancha está a la vuelta de la esquina, pero ni el más pesimista fanático hubiese imaginado semejante resbalón.


El gol de Carlos Sánchez cuando se moría el partido en la Boca fue la frutilla del postre para el gran banquete que se dieron los mendocinos en un territorio en el que ya se le hizo costumbre festejar. Lo hizo en 2009 y lo repitió esta noche, con goleada incluida frente al que se perfiló en la previa como el gran candidato a luchar por el título.

Sin Omar Asad en el banco y tras asumir las partidas de su as de espadas, David Ramìrez, a Vélez, de Jairo Castillo y de César Carranza, los cuyanos parecieron no sentir demasiado las bajas y mostraron nuevamente que le pueden dar pelea a cualquier rival. Ordenados y solidarios, recibieron con los brazos abiertos el regalo de Javier García y luego pegaron cada vez que la defensa local les ofreció el mentón.

                                                      La cara lo dice todo

En un verano en el que Boca había expuesto síntomas de recuperación con victorias incluidas ante tres equipos grandes, ya se había empezado a observar el toque de Falcioni: presión en todos los sectores de la cancha y, por sobre todo, orden y solidez en el fondo para cuidar el cero en su arco.

Con la vuelta de Juan Román Riquelme más la compañía de Walter Erviti, el ex técnico de Banfield pretendía añadir esa cuota de fútbol a un equipo que había priorizado el esfuerzo, la correción táctica y el pragmatismo por sobre lo estético.

Los dos estrategas tuvieron una buena performance y fueron partícipes de buena cantidad de opciones para convertir que generó el equipo. Ni precisión ni contundencia tuvo el local, que poco conservó de la seguridad defensiva mostrada en los torneos estivales. Cuando se propuso contragolpear, Godoy Cruz halló todos los espacios que dejó una última línea que estuvo lejos de los conceptos de Falcioni.

La mano arrancó complicada porque, en el momento que menos se lo esperaba, el arquero García despertó nuevamente sus propios fantasmas. Fundamental ante River en Mar del Plata y convocado por Sergio Batista a la selección argentina, repitió uno de aquellos errores infantiles que solía cometer en la etapa de Carlos Ischia y, tras perder la pelota al salir a cortar un centro de Diego Villar, le dejó la pelota servida a Ramírez, que facturó y enmudeció a todos en la Boca.

Todavía con la acción fresca, García se equivocó otra vez por arriba aunque esta vez el juez de línea lo salvó al levantarle la bandera a Emir Faccioli y ahogarle el segundo grito.

Pese a todo, Boca no acusó el impacto, Riquelme empezó a mover los hilos y el local dispuso de varias oportunidades aunque no de la suficiente puntería. Cuando el empate ya era el resultado más acorde con el trámite, Caruzzo perdió la marca de Ramírez y el delantero picó al primer palo para interceptar un gran desborde desde la derecha y romperle el arco a García.

No fue la noche de Boca ni de Riquelme. A poco del final, el 10 hizo todo bien, se sacó un hombre de encima y metió un derechazo imposible para Torrico. Sin embargo, el palo le dijo que no, al igual que a Sánchez, quien casi pone el tercero con un tiro libre que García vio pasar.

                    Erviti marco su primer gol con la casaca auriazul, pero no alcanzo

Nada cambió en el complemento, pues al minuto Palermo tiró por encima un claro mano a mano para descontar y el Tomba no perdonó. A los seis minutos, Torres clavó un zurdazo bajo y aumentó la diferencia, pero, un instante después, Erviti apareció en el punto del penal y colocó su remate en el ángulo para descontar y empezar a soñar con la remontada.

El encuentro se tornó intenso, de ida y vuelta y con la sensación de que todo podía pasar. Boca inclinaba la cancha, pero se exponía a las contras letales de la visita y, así, las oportunidades se hacían presentes de los dos lados.

Falcioni probó con Diego Rivero y con Lucas Viatri, pero ninguno de los dos pudo cambiar el rumbo de un primer capítulo poco feliz para Boca.

Ya era historia juzgada cuando Sánchez, que hizo un gran partido en la mitad de la cancha junto a Nicolás Olmedo, emprendió una de sus tantas corridas y, ante la salida de García, definió con tranquilidad para sellar el resultado definitivo.

Godoy Cruz empezó de la mejor manera y buscará ratificar su buen momento cuando el jueves le toque el turno de recibir a Liga de Quito por la Copa Libertadores en un acontecimiento histórico para la institución. En tanto, su próximo rival en el torneo doméstico será San Lorenzo, que el lunes 21 visitará el estadio Malvinas Argentinas.

La contracara es Boca, que padeció un durísimo revés y deberá reponerse rápido, ya que lo espera el entonado Racing de Miguel Russo, que triunfó en Floresta y se quiere colgar el cartel de candidato.


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