9 de abril de 2011

Huracán y Racing quedaron a mano

Huracán y Racing no pudieron quebrar el cero en la tarde de Parque Patricios y se llevaron un punto que no les sirve a ninguno de los dos. El local volvió a meterse a la zona de promoción, mientras que los de Avellaneda sumaron su cuarto partido sin triunfos en la antesala del clásico frente a Independiente. A Cámpora le anularon dos goles por posición adelantada.

                                     El saludo afectuoso entre los técnicos

Por Ian Sosa
Ian.bastardososa@hotmail.com

Un espejismo. Eso es lo que parece ahora aquel Racing que despertaba los elogios ajenos y que se perfilaba como potencial máximo candidato en la lucha por el título. Apenas pasaron algunas semanas y hoy el equipo de Miguel Ángel Russo volvió a sumar un punto luego de tres derrotas consecutivas que lo alejaron de la vanguardia. Huracán, que desde la llegada de Roberto Pompei levantó considerablemente sus rendimientos, tuvo las mejores ocasiones y disfrutó de un leve predominio en un encuentro que no ofrecio demasiado.


Sin los tres delanteros, Russo eligió fortalecer la zona media a partir de la salida de Pablo Luguercio aunque su estrategia no le dio buenos dividendos.

Patricio Toranzo estuvo intermitente y tanto Teófilo Gutiérrez como Gabriel Hauche tuvieron que ingeniárselas para poder generar peligro. El arma más peligrosa de los académicos transcurrió por el andarivel derecho, desde donde Iván Pillud desplegó sus verticales diagonales para tratar de abastecer a los delanteros. Pocas veces lo logró, pero el rubio lateral sacudió el palo derecho de Gastón Monzón con un remate bajo que pasó a centímetros y pareció que se había metido.

Racing mostró empeño y actitud para ir a buscar el arco de enfrente, pero no tuvo juego y careció de claridad y profundidad en sus avances. Así, su mediocampo fue perdiendo la batalla y poco a poco el incipiente dominio cambió de manos para no modificarse nunca más.

                            Racing dependió demasiado de la proyección de Pillud

A partir de los prolijos trabajos de Machín y Battaglia, Huracán, que salió a la cancha condicionado por el triunfo de Olimpo que lo dejó nuevamente en Promoción, se hizo cargo del protagonismo del partido sin mostrar un gran rendimiento. Encendido, Cámpora se volvió a anotar en la red, pero el árbitro anuló acertadamente sus dos goles por posición adelantada. En una jugada repleta de rebotes, el máximo artillero quemero en el torneo despilfarró otra chance a pasos del arco, ya que se la sacaron en la línea.

Concientes de que el empate no les aportaba demasiado, ambos entrenadores movieron el banco en el entretiempo para ir en busqueda de la victoria. En el local, Angel Morales reemplazó a Cristian Maidana y en la visita, Pablo Luguercio se sumó al ataque en perjuicio de Respuela.

Las variantes no se tradujeron al trámite del encuentro, porque la lucha en el medio se volvió más áspera y dio la sensación de que si sacaban los arcos no iba a cambiar demasiado. Huracán estuvo más solido en todas sus líneas y siempre tuvo el partido bajo control aunque no logró plasmar su leve dominio en el resultado final.

Racing tuvo su oportunidad para apoderarse de tres puntos que no mereció, pero no la concretó porque Gutièrrez no estuvo fino a la hora de enfrentar a Monzón.

Cuando romper el cero se acercaba prácticamente a una utopía, una linda maniobra colectiva de Huracán le cayó en la cabeza a Battaglia. Sin embargo, la cabeza salvadora de Yacob alejó el riesgo sobre la línea y respiró el visitante.

1 punto de 12. Esa es la magra cosecha de este Racing que buscará acabar con la racha adversa justo en el duelo ante Independiente, que alcanzó a su clásico rival en la tabla de posiciones.

Por su parte, el Globo sostendrá un choque clave por la permanencia contra All Boys en Floresta. El conjunto de Parque Patricios necesita imperiosamente un triunfo contra un rival directo que no llega de la mejor manera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada